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andreuP. Jose Ramón María Andréu, S.J.

Parte II- LAS VISIONES


INFORME REPORTAJE POR PADRE RAMÓN MARÍA ANDRÉU, S.J.


El número de visiones no se puede contar por días. Aunque en los quince primeros, no ha habido visión todos los días, después se han ido multiplicando hasta tener varias cada día.

Las horas han sido también muy variadas: A primera hora de la mañana, a media mañana, después de comer; lo normal durante un tiempo fue de siete a nueve de la tarde. Después fueron por la noche. Terminaron en algunas ocasiones a las cinco de la madrugada.Dice el P. Royo Marín: Frecuencia: En algunos santos ha sido grandísima. Para Santa Magdalena de Pacis, San Miguel de los Santos y San José de Cupertino, la vida no fue sino una serie continua de éxtasis... (Teol. de la Perfección Cristiana, nº 465).

DURACIÓN DE LAS VISIONES

Ha sido muy variada. A veces ha sido una cosa casi simultánea, como de dos a cinco minutos. Estas visiones breves han sido pocas y siempre han coincidido con algún aviso o noticia referente a las mismas visiones: «Hoy no vendré porque cantan mucho» (esto era cuando había mucha juerga en el pueblo), o también: «Vendré a veros hacia tal hora.»

De ordinario duran más de media hora y se pueden prolongar hasta las dos horas. A veces, recuerdo el caso en que Loli estuvo desde las nueve de la noche hasta las cinco de la madrugada. Se interrumpen las visiones cuando éstas son muy largas como la que aludimos de Loli: las dos pausas vinieron a durar entre las dos una hora y media.

Es interesante ver la enorme variedad que en la historia de los místicos se da a la duración de estos estados, desde un toque rápido, a 40 días sin interrupción en éxtasis.

Dice Santa Teresa: «Aunque a veces dura gran rato, otras de pronto se acaba, como cuando quiere comunicarle el Señor que no es cosa que se pueda procurar por ninguna vía humana. Mas aunque está algunas veces rato, quítase y toma...»


EL TIEMPO NO CORRE

Cuando las niñas están en estado de visión, la impresión para ellas es de que el tiempo no corre. Por eso es muy frecuente, que después de una hora o más de estar en visión, digan ellas: «No te vaigas ¿eh? ¿Por qué te vas tan luego? No has estado más que un poquitín... ¡Ay!... ¿tanto tiempo?... yo creía que solo un minutín», a pesar de las posturas que a veces a los visitantes nos parecían incomodas y ellas no lo notaban, como cuando estaban de rodillas sobre cantos puntiagudos y después de las marchas que duraban largo tiempo; y siempre la impresión para ellas es como si fuera un instante.

Al terminar, quedan alegres, con sensación de estar descansadas, y su aspecto corporal también lo indica así, ya que a pesar de las marchas y carreras, no dan sensación de cansadas, tampoco se acaloran, sino más bien tienen un aspecto tendiendo a pálido y dan sensación de frescor.


EL ÁNGEL

La primera persona que tuvieron la dicha de ver fue un Ángel. Cuando más adelante las reveló su identidad, resultó ser el Arcángel San Miguel. Los primeros días no les hablaba, luego se identificó y más tarde les anunció que el día 2 de julio verían a la Santísima Virgen.

Según el P. Royo Marín, es frecuente que las apariciones de la Santísima Virgen sean precedidas por un Ángel. En Fátima, el Ángel era el de la Paz, que los escritores identifican con San Miguel.

MIEDO

En muy pocas ocasiones han tenido sensación de miedo. Sólo al principio cuando veían la luz y no veían el camino. Ellas dicen que sabían donde coger a correr. Después han sentido gran paz y alegría.

Otra vez sintieron miedo por la gente, ya que veían cómo caían muchas estrellas en el suelo, hacia el Pinar y aunque ellas no veían a la gente sabían que estaba allí.

«Las visiones que vienen de Dios, suelen producir al principio gran temor, pero luego dejan el alma llena de amor, de humildad, de suavidad y de paz» (Padre Royo Marín, Teología de la Perfección Cristiana n2 591).


RITMO

Comienzan las visiones con el Ángel, como hemos dicho, el 18 de junio de 1961. A partir de esa fecha se van sucediendo de forma creciente. Desde el 18 de junio al 2 de julio, hay unos días en que las niñas no tienen Visión.

Los demás días ven al Ángel pero éste no habla. El día 2 de julio las niñas ven por primera vez a la Santísima Virgen, que previamente fue anunciada por el Ángel, y les habla a las niñas por primera vez.

Hasta finales de julio las niñas estaban quietas, en postura reverente y de rodillas. Hablaban, tomaban la corona y el Niño, y daban besos, mostraban rosarios, etc...

En la segunda quincena de julio comienzan las oscilaciones y balanceos. Hacia el día 2 ó 3 de agosto tienen lugar las primeras caídas.

El día 5 de agosto comienzan las marchas extáticas en varias formas que más adelante se dirá. Ante el alboroto de los curiosos o devotos, venidos al pueblo en gran número, sus padres determinan cerrar las puertas de sus casas y tener a las niñas dentro. La Virgen dice a las niñas que obedezcan y que la seguirán viendo. Así ha sucedido a veces, pero de nuevo las niñas han recorrido las calles cuando sus padres han abierto las puertas.


LAS CAÍDAS

A partir del día 3 de agosto, las caídas cuando están en éxtasis se han multiplicado bastante. A veces han sido las cuatro juntas. Otras veces no todas juntas, sólo dos o tres. Otras veces una sola. Las posturas en que quedan al caer, son generalmente escultóricas y de gran belleza. Nunca han caído en posturas indecorosas e incorrectas.
Pueden permanecer en el suelo un momento o pueden estar varios minutos. Cuando caen juntas, la caída y de ordinario – aunque no siempre – al levantarse, suele ser sincronizada. No se ve estudio ninguno y sin embargo, forman bellos grupos de conjunto.

«A Santa Catalina de Siena se le contraían las manos y los pies simultáneamente, siendo imposible arrancarle los objetos que tenía entre las manos.»


LAS MARCHAS EXTÁTICAS

Comienzan hacia el día 5 de Agosto y desde entonces han adoptado las formas siguientes: - Unas veces, han sido todas juntas, de frente y a ritmo normal.
- Otras veces, han comenzado las cuatro juntas y se han separado durante la marcha, yendo cada una por calles distintas, y luego se han encontrado en un punto determinado dando muestras de alegría al encontrarse.
- Con frecuencia, han sido de frente y a gran velocidad, de manera que ni los más rápidos podían seguirlas.
- A veces, no muchas, han sido a grandes saltos.
- Con alguna frecuencia han sido hacia atrás, a ritmo de baile o danza, con gran agilidad y a través de muchas callejas y piedras sin golpearse.
- A veces, ha sido de rodillas.
- Otras veces, han sido sentadas.
- A veces, siguiendo a personas determinadas a las que les han dicho algo o dado algo, o rezado algo, o simplemente se han reído. Esto, más adelante, se pondrá detalladamente.

Entre ellas, estando en trance, se ven perfectamente; a quien no pueden ver es al resto de las personas que las rodean mientras dura la visión.

Dice el P. Royo Marín: «Sin embargo, santos hubo que, durante sus éxtasis, hablaban del objeto de su visión contemplativa e incluso echaban a andar en marcha extática. Son famosos los casos de Santa Catalina de Siena y Santa Magdalena de Pacis» (Teol. de la Perf. Cristiana nº 467).


POSTURAS.
Las posturas en que las niñas quedan en sus trances, ya sean de rodillas, ya cuando van en marcha hacia adelante o hacia atrás, ya cuando caen, son siempre muy correctas.

El día 31 de Agosto, una de las niñas fue sentada varios metros de ida hacia la Iglesia y varios de regreso. El público que lo presenció quedó tan emocionado que muchos lloraron, y no tanto por el hecho de ir sentada por el suelo, sino, porque en todo el trayecto, los vestidos cubrían a la niña hasta la rodilla, sin que nadie los hubiera tocado ni arreglado. Se constató después que el vestido no se había manchado. Esto se ha repetido bastantes veces. Ese mismo día cuando Loli entró en trance, la Virgen aconsejó a Loli que se alargase un poco la falda del vestido. Se lo dijo sonriendo, dicen las otras videntes.

Dice el Padre Arintero en la «Evolución Mística», pág. 529: «En los éxtasis naturales, los movimientos convulsivos que suele haber, son desordenados e indecorosos y exponen a grandes riesgos; mientras que en las divinas se guarda una modestia y compostura admirables y no hay peligro de ningún daño, aunque la vidente caiga sobre fuego”

De hecho las únicas veces que las niñas se han caído haciéndose alguna herida, han sido cuando corrían fuera de trance. En tres meses, no se conoce que hayan tenido daño sensible en sus trances.

DOS CAMPOS

Dos son los campos que se pueden distinguir. El del espectador y el de las niñas en estado de visión. El espectador ve a las niñas y su manera de actuar en cuanto a los fenómenos externos, movimientos, risas palabras, etc., pero no ve la visión.

Las niñas ven la visión, la luz, oyen, etc., pero no ven al público, aunque saben que está allí, porque muchas veces se lo ha dicho la visión. Las niñas que están en visión se ven unas a otras, pero cuando una sale de la visión y las otras no, las que siguen en visión dejan de ver a la que ha salido. Cuando vuelve a entrar la vuelven a ver. Véase lo que pasó el día 29 de Julio:

Estando Jacinta en éxtasis en los Pinos, con mucho público alrededor, estaba yo pensando en qué solución se podría dar a aquel fenómeno.
(Este informe fue hecho al principio de las apariciones y después de ser escrito, siguieron las apariciones varios años hasta que públicamente llegó su final en el año 1966).
Pensaba en hipnosis, histeria, sugestión, impresionabilidad..., cuando de pronto, de las dos niñas que estaban en éxtasis, una de ellas, Loli, vuelve a la normalidad. Esta vuelta a la normalidad es instantánea. Al volver a la normalidad me miró y dijo: «Se fue». Y tuvo lugar este diálogo:

- P. Andréu: ¿Ya no ves a la Virgen?

- Loli: No, señor.

- P. A.: ¿Por qué?

- L.: Se fue.

- P. A.: Mira a ésta (Jacinta, que seguía extasiada. Loli miró y sonreía al ver a su amiga).

- P. A.: ¿Qué te dijo la Virgen? (Cuando iba a responder cayó de nuevo en visión.)

- L.: (En éxtasis) ¿Por qué te fuiste?

- L.: (A la Virgen) ¿Por qué te me retiraste? (Loli y Jacinta a la vez en éxtasis y hablando con la visión). ¿Entonces es por eso?

- L.: ¿Entonces es para que crean? (No recuerdo si dijo para que crean o para que crea)

Se ve bien claro que la Virgen María quiso dar una prueba de que era Ella la que estaba allí y que todo lo presente estaba muy lejos de ser histeria, sugestión, hipnosis, etc., sino éxtasis.  

ZONA INTERMEDIA

Desde los primeros días del mes de septiembre se ha observado lo siguiente: las niñas que están en visión establecen contacto con las otras videntes que no están en visión. Así, por ejemplo, si entra en trance Jacinta, puede ésta entrar en contacto con Mari Cruz, Loli y Conchita, que están junto a ella pero no ven a la visión y por lo tanto, están en estado normal.

El contacto lo establecen a través de preguntas, que pueden ser hechas unas veces en forma mental y otras en forma oral. Además de las preguntas y respuestas existe otro elemento: la flexibilidad corporal.

La niña que está en visión suele mostrarse rígida, como en parálisis, en algunos momentos, por ejemplo en caídas. Entonces es inútil tratar de mover o cambiar las posturas de las manos, brazos etc... El efecto es como si se tratase de una estatua. Entonces es cuando una de las demás niñas videntes, en estado normal, puede cambiar las posturas de la vidente que presenta una enorme rigidez para los demás a la vez que una gran flexibilidad para ellas.

ANESTESIA

La anestesia en lo que se refiere al dolor cuando están en éxtasis es completa. Aparte de las pruebas que se les ha hecho a las cuatro videntes, como pincharlas, quemarlas con cigarrillos, etc., yo las he visto dar unos grandes rodillazos sin acusar el menor gesto de dolor.

Lo más impresionante para mí en este sentido fue cuando vi a Loli darse un gran golpe en la cabeza (estando en éxtasis) en la arista de un peldaño de cemento. El ruido fue enorme. Los presentes ahogaron un grito de la impresión, pero la niña en éxtasis, sentada en el suelo, sonreía, mientras hablaba con la visión. (Al salir del éxtasis le preguntamos si había sentido dolor. Ella no recordaba ningún golpe. Dijo que tal vez sería una vez que sintió como un calambre por todo el cuerpo, pero no sintió ningún dolor. En el lugar del golpe tenía un pequeño chichón.)

«Cuando el éxtasis es total y perfecto, la insensibilidad es absoluta. Las incisiones más dolorosas, las sacudidas más bruscas, las mismas quemaduras, etc., son inútiles para hacer volver del éxtasis antes de que dejen de ver a la visión. Con frecuencia, (como pasaba en Garabandal) los ojos conservan su actividad, pero es para tenerlos fijos en la visión divina, con una vivacidad que parece agrandárselos considerablemente.
No perciben absolutamente nada de las cosas materiales, como puede comprobarse pasando bruscamente por delante de sus ojos abiertos una potente luz o un objeto cualquiera, sin que se produzca el más mínimo movimiento en sus pupilas o párpados». (P. Royo Marín, Teol. de la Perfección Crist. Nº 467)

REFLEJOS

Muchos reflejos desaparecen aunque otros quedan amortiguados. Así, los ojos parecen muertos, sin ver. Pero a medida que se multiplican las visiones, parecen adquirir un ligero reflejo en las pupilas.

Las niñas lloran a veces con unas lágrimas tranquilas que les caen por las mejillas. Estas lágrimas corresponden a los momentos que se encuentran extasiadas y parecen ser consecuencia de lo que ven o de lo que oyen, ya que las palabras que dicen son algo así como: «Perdón». «Misericordia». «No lo volveremos a hacer». «Ya se lo diremos».

En una ocasión volvieron a la normalidad con lágrimas. Dijeron  las niñas que la Virgen les había dicho que la gente se había portado con poco respeto en la Iglesia.

Otra vez sucedió lo mismo en la calle y las niñas dijeron que el P. Luis les había dicho que había poco orden y que se tiraban unos encima de otros; que dijeran al párroco y a su hermano que trataran de poner orden colocando los mozos del pueblo en círculos grandes. Que por falta de orden se retiraba tan pronto la visión”.

PARTICIPACIÓN DEL ESPECTADOR

Se ha observado lo siguiente: al principio, el espectador estaba ausente del campo de visión de las niñas. Éstas se sentían solas con la visión. Es verdad que, a veces, hablaban con la visión de algunos conocidos suyos o sacerdotes o familiares y también que daban a besar piedras a la Virgen, para dárselas después a ellos.

Más adelante se observó una participación mayor. Las niñas no solamente han hablado de los espectadores conocidos, sino que en ocasiones los han localizado y tocado.  Ellas, según su explicación, no ven a las personas que las rodean pero las sienten con el tacto. Para localizar a las personas que les han entregado objetos para que la Virgen los besase, después de esto haber sucedido, lo hacen de dos formas: suelen señalar en varias direcciones hasta que la visión les dice dónde está o es la visión quien las toma de la mano y las lleva al sitio donde está la persona que buscan.

Esto lo han hecho cuando han querido devolver medallas o rosarios. A veces los han metido por el cuello o en el bolsillo. Se les oye preguntar: ¿«Dónde está el bolsillo»? Ah, ya entiendo... ¿dentro?

En una ocasión, así me metió una de las niñas unas cuantas medallas en el bolsillo de la sotana después de soltarme un botón. Cuando meten los rosarios o cadenas por la cabeza, una vez que los besó la Virgen, suelen decirla: «Cójeme Tú las manos y llévalas, porque yo no la veo». Entonces, el movimiento es mucho más rápido y tan exacto que meten el rosario o la cadena sin tocar ni rozar para nada la cabeza.

Ha habido otros éxtasis con participación colectiva. La Virgen le dijo a una de las videntes que rezase el Rosario en la Iglesia al terminar la visión. Como la Iglesia estaba cerrada la niña lo fue a comenzar a la puerta; allí mismo entró en éxtasis. La Virgen le dijo que lo rezase fuerte para que el público allí congregado pudiese contestar. Así, en éxtasis, fue rezando el Rosario por las calles del pueblo, con voz fuerte, mientras el público respondía. No contaba y no se equivocó nunca en el número de Ave-Marías, porque, como en otras ocasiones, dicen las niñas: «La Virgen nos anuncia cuándo llega el Gloria».

INDEPENDENCIA

La manera de entrar y salir del estado de trance ha sido a veces acción conjunta y simultánea de todas las niñas. Otras veces ha sido alternada. Se han dado  varias figuras:
-    Las cuatro entran y salen a la vez.
-    Una entra antes que otra.
-    Permaneciendo varias en éxtasis, una vuelve a la realidad un rato y luego entra en trance de nuevo.
-    Mientras una entra, otra sale.
-    Como son cuatro las niñas han sido muchas las diversas combinaciones que se han dado.
-    Mientras aumenta el número de visiones en una, en otra disminuye pasando varios días sin que “la Virgen me llame”.
A pesar de actuar independientemente en muchas ocasiones, la concordancia en lo que ven es unánime.
 
ESPECTACULARIDAD

Desde este punto de vista, se puede tener en cuenta lo siguiente:
-    Las niñas, en su vida normal, no tienen ansia de espectacularidad. Al revés, les gusta huir de la gente que viene a verlas. Un día, viniendo del prado, al llegar a un alto desde donde se veía el pueblo, dijeron Loli y Jacinta: «¡Qué pena!, con lo bien que estábamos solas y ahora otra vez con gente». Dicen las niñas que la Virgen les dice que estén en sus casas, sin salir de ellas, nada más que para ir a otra casa, es decir, que no anden por las calles durante la tarde que es cuando viene la gente. Esto no se lo ha dicho la Virgen todos los días. Las niñas lo cumplen bien.
-    Por otra parte, a las niñas les gusta que venga gente para que crean, pero sin hacer caso de ella cuando han venido.
-    El hecho de que sus visiones sean la mayoría en la calle y por lo mismo, en público, no depende de ellas ya que son llevadas y traídas por la visión y una vez terminada, se retiran a sus casas. Lo normal es que la misma visión deje a cada una en su  casa y que la despierte en la puerta misma mientras las demás no despiertan hasta llegar a sus casas.
-    Aun en lo que se refire a la visión, obedecen las niñas en quedar en casa según la orden que reciban de sus padres o sacerdotes.
-    No se inquietan para nada, si después de venir mucha gente, no hay visión; no se preocupan de que los visitantes tengan que irse desilusionados.

CONCORDANCIA EN LAS EXPLICACIONES
    Son muchas las veces que se ha intentado poner en contradiccion a las niñas con preguntas capciosas para valorar las respuestas que dan: hay que tener en cuenta lo siguiente:
-    Al hablar las niñas en su estado normal, pueden hacerlo con todas las deficiencias propias de niñas de su edad, ambiente etc... Así, pueden tener fallos de memoria, falta de expresión, cansancio e incluso, cabría la mentira.
-    No siempre tienen todas las niñas las mismas visiones; por tanto, unas poseeen datos que otras no tienen.  

Respecto a las descripciones de lo que ven, las cuatro niñas están siempre de acuerdo. También están de acuerdo en lo que oyen cuando están escuchándolo las cuatro.

Hay algunas pequeñas oscilaciones en lo que se refiere al día en que sucedieron determinados hechos y se refieren a que digan que no se acuerdan exactamente de cómo ocurrió algo determinado; eso es normal.

 Respecto a un milagro o prueba, las niñas dicen que la Virgen les dijo que lo haría.

«Cuando la locución se hace inmediatamente a la inteligencia, no está sujeta a error; mas cuando se hace a la imaginación o a los sentidos pueden caber a veces ciertas ilusiones». (Lalbermant, Doctr. pág. 7.c. 4, a 5).

«No se debe rechazar, sin más, una revelación porque alguna de sus partes o algún detalle sea evidentemente falso. Puede ser que lo restante sea verdadero» (T. de la Perf. Cristiana n2 608)

En la historia de Fátima, se lee así: «A los niños les molestaban esta clase de preguntas». Se encontraban aún algo aturdidos por lo que habían visto; no era fácil retomar sus pensamientos a los asuntos cotidianos. A algunos les contestaban lacónicamente. A otros de ninguna forma. Por lo general, decían: «Es un secreto. No puedo hablar de ello». (Thomas Wash).

Al igual que los videntes de Fátima, los de Garabandal decían y reaccionaban de la misma manera.

Hablando una vez con las niñas les pregunté si se acordaban de lo que veían en las visiones y me respondieron así: “De lo que nos dice la Virgen yo si me acuerdo, de lo que digo yo, poco”. Ésta fue la respuesta de las cuatro niñas.
He observado, además de lo dicho, la seguridad de las niñas, su paz y alegría, así como su obediencia, aún en contra de la visión; si sus padres les decían lo contrario, lo más importante -según la Virgen les decía- era la obediencia.

Las videntes de Garabandal son niñas de un pueblo remoto donde parece que aún no ha llegado la civilización. No hay teléfono, no hay carretera de acceso, solo un camino de cabras, la luz eléctrica que llega es peor aún que la que puede proporcionar un candil. Algunas de ellas no habían visto jamás un ferrocarril y hablaban un castellano de lo más imperfecto que puede haber.

¿Cómo es posible que cuando estaban en éxtasis o hablaban algo relacionado con la aparición o por ejemplo en algún éxtasis hablaban en griego, latín, alemán, lo hicieran con una perfección nada común en ellas por lo anteriormente explicado? Sólo cabe la idea de que estaban iluminadas por algo sobrenatural, si no, no es posible que esto suceda.

DESCRIPCIONES POSITIVAS
Las descripciones abundan bastante en las niñas al tratar de describir las cosas que ven. Generalmente, lo difícil para ellas es decir lo que sienten… Es más fácil decir lo que ven. Pongo algunas de las descripciones que ellas dan de las cosas que ven.

- LA VIRGEN
Es más bien alta, lleva un corona de estrellucas brillantes, redonda pero  abierta (a modo de diadema). El vestido blanco con flores blancas, el manto azul azulina. No tiene velo. El pelo largo. A veces abre un poco el manto para enseñarles el vestido, cuando se lo piden las niñas. El pelo a veces se mueve un poco por la brisa. La edad de la Virgen es de 18 años. No se le ven los pies. El color del pelo, castaño, tendiendo a negro. También las cejas, los ojos negros. Muy hermosa y casi siempre sonríe.

- EL NIÑO
A veces trae al Niño y a veces no. Cuando trae al Niño, lo trae en brazos y a veces se lo deja a las niñas. El Niño es pequeño. No habla pero se ríe. No se le ven los pies. Tiene también una corona redonda, lisa pero abierta.

- EL ÁNGEL
Es San Miguel. Es el primero que se les apareció. Las alas son de color rosa. No se le ven los pies. No trae espada y tiene 9 años.

- LA LUZ
La luz acompaña a todas las visiones. Es como luz de sol pero es una luz diferente. De noche también ven la luz. Esta luz les impide ver las demás cosas excepto las personas de la visión y a las otras niñas que están también participando de la visión. Cuando una niña deja de ver la visión y vuelve a la normalidad, las que continúan en la visión dejan de verla.

- LOS OTROS ÁNGELES
Al menos en una ocasión las niñas vieron a la Virgen rodeada de otros ángeles pequeños; el número era de cinco. En esa ocasión les dijo la Virgen que Ella era Reina de los ángeles, que por eso le acompañaban los ángeles. Recuérdese una analogía con una visión de Santa Teresa, en que vió también ángeles pequeños.

 - LA VOZ
A veces sólo tienen locución. No ven a la persona pero sí la oyen. En estos casos ven también la luz como de sol, que es, al parecer, lo que las fija y abstrae de la realidad. La Virgen les dijo que oirían una voz y que la siguieran.
La voz que oyen con más frecuencia es la del Padre Luis Andréu. No le ven, pero le oyen y le sienten la mano cuando les ayuda a levantarse o se la toma para indicarles dónde está alguna persona determinada. La luz es como de sol pero difuminada y salen rayos hacia abajo. La voz sale de la zona de los rayos. Las marchas extáticas son porque ven que la luz y la voz o la virgen se va y ellas la siguen. No saben definir si van corriendo, andando, tumbadas; ni siquiera si se mueven o no. Es una sensación muy imprecisa.

DESCRIPCIONES NEGATIVAS
Para explicar alguno de los fenómenos que tienen lugar en las niñas de Garabandal, estas acuden a explicaciones negativas.
Así, cuando quieren decir cómo es la voz de la Virgen, se expresaron en una ocasión así: “No hay voz como Ella”.     
Al hablar de las llamadas dicen así: «Como si la Virgen nos dijese: ven o corre, corre, y lo sienten por dentro y sin palabras».
La sensación que tienen en las marchas extáticas es como descansando, o dormidas, pero recuerdan lo que dicen. Al final de una explicación de esas suelen añadir un «bueno, así, o no sé».
La impresión es que no aciertan, en esos casos, a describir algo real que ellas sienten. Y en estas descripciones negativas, así como en las positivas, están de acuerdo las cuatro niñas.
«Mas no se puede decir lo que se siente, cuando el Señor le da a entender secretos y grandezas suyas; el deleite está tan sobre cuantos acá se pueden entender, que bien con razón hace aborrecer los deleites de la vida, que son basura todos juntos ... » (Vida 27, 12)
«Los místicos no aciertan a expresar con claridad lo que les pasa». «No hay lenguaje para platicar estas cosas» diría Santa Teresa. La misma santa, al comenzar a describir la contemplación infusa en las Cuartas Moradas, escribe textualmente: «Comienzan a ser como sobrenaturales y es dificultosísimo de dar a entender, si su Majestad no lo hace». «Sólo a fuerza de metáforas, ejemplos, comparaciones, que no les contentan y otros rodeos y circunloquios aciertan a decir algo de lo que les pasa a los que nunca lo han experimentado. La razón es siempre la misma. La acción sobrenatural de los dones transciende el modo discursivo de la razón humana. Lo intuitivo se percibe, pero no se puede expresar con propiedad a base de discursos y razonamientos humanos» (T. de la P. C: n2 426)
A propósito de la frase de las niñas, queriendo explicar cómo se hablaba en sus marchas y éxtasis me dijeron: «Íbamos como en el aire, como tumbadas, no sé. Como en otro mundo. Era como de día y con sol». Leyendo después en Santa Teresa, encuentro esta frase de asombroso paralelismo con la de las niñas: «Parécele que todos juntos han estado en otra región, diferente de en ésta en que vivimos, donde se le muestra otra luz tan diferente de la de acá... (Moradas VI-cap.V)

“COMO SI SE DESHARíA”
La entrada en trance es instantánea en estas niñas, aunque generalmente va precedida de tres llamadas, pero el cambio de la vida real al trance dura la fracción de un segundo. Las niñas levantan la cabeza de golpe y quedan como clavadas en visión, que es la que las lleva de un lugar a otro.
La manera de terminar la visión es, generalmente, o santiguándose, o dando un beso. Pero la impresión, tal como ellas lo explican, es así: «La Virgen se va como si se desharía».

La manera de marcharse la Virgen en Fátima: « ... dieron cuenta por seis veces en 1917, de haber visto una Señora hecha toda luz, que, de pie sobre un pequeño árbol, les hablaba y desaparecía».

LAS NIÑAS TESTIGO
Al principio, durante el primer mes  y medio, a partir del 18 de junio, sucedió tres o cuatro veces un hecho que presenta caracteres de gran originalidad.
Al salir de un trance, decían las niñas: “La Virgen ha dicho que vengan Sari y Mari Carmen junto a nosotras. Los demás, que estén lejos, para que no oigan lo que decimos”.
Entonces iban las niñas “videntes” en trance a las dos “testigo” y entraban las “videntes” en trance ante las dos “testigo” en el Pinar. Las niñas testigo tenían 6 años. En una ocasión se quiso cambiarles por otra mayor, de unos 12 años y la Virgen dijo que no. Que vinieran las que había dicho Ella.
A las niñas “testigo” les podíamos preguntar lo que decían las niñas “videntes” y  repetían algunas  palabras que habían oído, pero sin poder alcanzar el sentido completo de la conversación. Esto correspondió a los días en que la Virgen manifestó el secreto a las niñas.

La interpretación parece ser el que D. Valentín pudiera tener un control remoto de lo que pasaba en el trance,  pero sin llegar a enterarse de lo que las niñas hablaban. Se sabía que la conversación era de cosas buenas, al parecer, pero sin captar más que generalidades, “Nos dijo una niña testigo: Dicen que no les diga cosas malas – Al preguntarle qué significaba “cosas malas”, dijeron: que no les haga llorar; cosas tristes.

Las pequeñas de 6 años, no entendían más y a veces se aburrían y venían a nosotros a decirnos: “están llorando”.


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