Download Free Templates http://bigtheme.net/ Websites Templates
  • Pensamientos marianos

  • 1

Pensamiento mariano para el mes de enero

«Si Pedro ha sido proclamado bienaventurado, ¿no llamaremos bienaventurada entre todos a la Virgen que ha dado a luz a Aquel a quien Pedro ha confesado? Si San Pablo es llamado vaso de elección porque ha llevado el nombre de Cristo por toda la tierra, ¿qué vaso es, pues, la Madre de Dios, que lo llevó en su seno?» (San Basilio).

San Basilio fue Padre de la Iglesia y un gran obispo. Es admirado tanto por la Iglesia de Oriente como la de Occidente por su santidad de vida y por la excelencia de su doctrina. Nació alrededor del año 330 en Cesarea, Capadocia, en Asia Menor. Estudió en Atenas y Constantinopla con los mejores maestros pero muy pronto se cansó de éxitos mundanos y se arrepintió de haber perdido tiempo en las vanidades. Él mismo dice: «Un día, como despertando de un sueño profundo, me dirigí a la admirable luz de la verdad del Evangelio… y lloré sobre mi miserable vida». Se sintió atraído por Cristo y comenzó a mirar y a escucharle solo a Él. Se dedicó a la vida monástica en la oración, en la meditación de las Sagradas Escrituras y en el ejercicio de la caridad. Desarrolló una actividad pastoral intensa y entregada. Fue uno de los obispos que lucharon contra la herejía arriana. Agotado por el trabajo incansable y la enfermedad murió el 1 enero del año 379.

Palabras de la Virgen a Sta. Catalina Labouré

«Este globo que ves [a los pies de la Virgen] representa el mundo entero, especialmente Francia y cada alma en particular. Estos rayos simbolizan las gracias que yo derramo sobre los que las piden. Las perlas que no emiten rayos son las gracias de las almas que no piden».

 

sainte vierge

Santa Catalina nació en Francia en el año 1806. Se quedó huérfana de madre a los 9 años, lo que le hizo encomendarse de manera especial a la Virgen, para que fuera una madre para ella. Desde joven quiso entregar su vida al Señor en la vida religiosa, pero su padre se resistía a dejarla ir, ya que no tenía a quién atendiera las muchas tareas de la casa. Desconsolada, pedía insistentemente al Señor que le concediera lo que tanto deseaba: ser religiosa. Una noche, en sueños, vio a un anciano sacerdote, que le dijo: "Un día me ayudarás a cuidar a los enfermos". A los 24 años visitó a su hermana religiosa y vio en la sala del convento el retrato de San Vicente de Paúl. Reconoció en él al anciano sacerdote de su sueño, y entendió que era allí donde tenía que entregar su vida. Después de mucho insistir, consiguió el permiso y fue aceptada en la comunidad. El 27 de noviembre de 1830, cuando estaba rezando en la capilla del convento, se le apareció la Virgen María totalmente resplandeciente, derramando de sus manos hermosos rayos de luz hacia la tierra. Le encomendó que hiciera una imagen de ella como se le había aparecido y que mandara hacer una medalla con las iniciales de la Virgen María y una cruz, y la frase: "Oh, María, sin pecado concebida, ruega por nosotros, que recurrimos a Ti". La medalla se hizo, y a través se han concedido muchos milagros y gracias especiales a quienes la llevan y rezan la oración. Desde 1830 hasta 1876, año en que murió, Catalina estuvo en el convento sin que nadie pudiera sospechar que fuese a ella a quien se había aparecido la Virgen María. Ocho meses antes de su muerte, Catalina le contó a su nueva superiora todas las apariciones con detalle y así se supo quién era la afortunada que había visto y oído a la Virgen. El Papa Pío XII la declaró santa en el año 1947.

Las cookies facilitan la prestación de nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, usted acepta que utilizamos cookies.