Lo sucedido al Sr. Damián con una cruz

anillo

«El Sr. Damián, de Barcelona, había dado una cadena con una medalla y una diminuta cruz de oro a Conchita para que cuando estuviera en éxtasis se la diera a besar a la Virgen.

Conchita tiene la visión y todos la seguimos, y en la puerta de la iglesia vemos cómo da a besar a la Virgen todos los objetos de Damián, y después le coloca la cadena al cuello, extasiada, y regresamos a casa de Conchita; el Sr. Damián notó que sólo tenía la medalla y que le faltaba la cruz de oro.
Cuando Conchita se encontraba fuera del éxtasis y en estado natural, el Sr. Damián le dijo que le faltaba la cruz.

Respondió Conchita:
"Pues es verdad, que me dijo la Virgen que estaba caída a la puerta de la iglesia".

En mi presencia y la de varios, vimos cómo una cosa tan diminuta se podía encontrar, aun cuando a nosotros nos dijeron que estaba en la puerta de la iglesia; sin embargo Conchita fue derecha al sitio y la recogió, no sólo en mi presencia sino en la de los que allí se encontraban».

 

(De los recuerdos del Brigada Juan Álvarez Seco)