No pensamos ni en comer

 

anécdota

Margarita escribió a su madre, Avelina, que estaba en Asturias cuando comenzaron las apariciones:«Bueno, aquí estamos en la gloria, no pensamos ni en comer ni en dormir. Yo me estoy con la chiquitina mayor».
Estaban allí en la calleja sin caer en la cuenta del ni del hambre, ni del sueño, ni de ninguna otra cosa. «Y aquí lo pasamos en la gloria, no nos acordamos de nadie».
"¡Ay Dios mío! -decía Avelina-, yo estaba que no dormía, pensando en irme ya de Asturias, venir al pueblo... Y que no dormía...".
«Cuando vaya os contaré muchas cosas que en la carta es imposible. De Asturias ha venido casi un pueblo entero. Ha venido muchísima gente, pero de Asturias ha sido lo que más. De Santander también, pero menos gente. No puedo deciros más por carta, esto es una preciosidad. No es posible ponerlo por escrito. Y hablado tampoco podrá ser, que será mejor verlo que decirlo. Son cosas de Dios y de la Virgen y por eso es todo tan precioso».