Vive Garabandal

La Virgen dio a las niñas dos mensajes especiales para todos sus hijos dispersos por el mundo.  Como una madre, nos dice lo que tenemos que hacer para el bien de nuestras almas. Nos enseña cómo tenemos que rezar, hacer penitencia, amar a Jesús en la Eucaristía y ser buenos en nuestra vida diaria.  Y así, salvaremos nuestras almas.

¿Qué es la Eucaristía?

La Eucaristía es el nombre que le damos a Jesús bajo las especies de pan y vino.  La palabra “Eucaristía” significa “dar gracias”.  Es un nombre muy apropiado porque la presencia de Jesús entre nosotros como Pan vivo es el don mayor de todos los que tenemos que agradecerle.

La Eucaristía nos alimenta de verdad.  Igual que necesitamos el alimento para mantener el cuerpo vivo, para crecer y ser fuertes, así también necesitamos el alimento para el alma.  La Eucaristía, el Pan de Vida, es este alimento.  Mantiene viva la vida de la gracia en nuestro corazón.  Nos ayuda a crecer como hijos buenos y amantes de Dios.

La Virgen de Garabandal nos enseña que la Eucaristía tiene que ser el centro de nuestras vidas. Jesús está presente en la Eucaristía y nos espera.  Nuestra Madre animaba a las niñas ir a la iglesia y visitarle allí. Una vez dijo a Conchita: "Conchita, debes visitar más a mi Hijo en el sagrario. ¿Por qué te dejas llevar de la pereza para no visitarle? Él os está esperando día y noche."

custodia

Un amor grande

Jesús en la Eucaristía tiene un amor muy grande hacia nosotros. ¿Tú también amas mucho la Eucaristía?

La Eucaristía es el centro de nuestra vida cristiana y todos los cristianos tenemos que amarla mucho, porque es el mismo Jesús entre nosotros.

Pídele a la Virgen que te ayude a aumentar tu amor a la Eucaristía, y a no tener miedo de ser y de decir delante de otras personas que eres cristiano, y de asistir a la Misa y de rezar.

La Virgen de Garabandal respondía a las mil preguntas que le hacían las niñas, y poco a poco, les iba formando la conciencia.
Su trato con ellas era muy sencillo. Muchas veces la madre del cielo jugaba con las niñas por el pueblo.
Después de ver a la Virgen las niñas tenían más ganas de amar a Jesús y a María y de hablar a todos del Señor y de su Madre Santísima.

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Nos enseñaba a rezar

"Rezábamos el rosario, viéndola a Ella; y Ella rezaba con nosotros para enseñarnos a rezarle bien".

Detalles de Madre

Ocurrieron en casa de Conchita algunas cosas interesantes. Digo «en casa de Conchita», pero la protagonista no fue ella... Nos lo cuenta don José Ramón García de la Riva en sus «Memorias».

Obediencia de la Santísima Virgen

En Garabandal la Virgen también les enseñaba a las niñas la importancia de la obediencia a la jerarquía.

Obediencia a los padres

En Garabandal la Virgen insistía a las niñas que ante todo obedecieran a sus padres.

El Santo Rosario


La Virgen, como Madre, enseñó a las niñas en Garabandal a rezar.
"Rezábamos el rosario, viéndola a Ella; y Ella rezaba con nosotros para enseñarnos a rezarle bien".
Pedía a las niñas que rezasen el rosario e insistía que no se debe rezar apresuradamente y sin atención sino, lenta y atentamente.
Fue un 18 de agosto cuando la Virgen enseñó a las niñas a rezar todo el rosario. Nuestra Señora señalaba la necesidad de pensar acerca de las palabras que se rezan más que la cantidad de palabras que se decían.
"La Virgen nos enseñó a rezar la letanía, y los misterios del rosario que no los sabíamos. Ella sólo rezaba el gloria; si empezó con los otros rezos, fue para enseñarnos."

La historia del Rosario


La Iglesia recibió el Rosario en su forma con 15 misterios en el año 1214 de una forma milagrosa cuando Nuestra Señora se apareció a Santo Domingo de Guzmán y se lo entregó como una nueva manera de rezar el Salterio. Santo Domingo lo utilizó como arma poderosa para la conversión de los herejes y pecadores. Desde entonces la Iglesia ha propagado esta oración poderosa y eficaz.

¿Por qué rezar el Rosario?


La palabra "Rosario" viene a decir "Corona de Rosas". Nuestra Señora ha revelado a varias personas que cada vez que dicen el Ave María le están dando una rosa, y con cada Rosario completo le hacen una corona de rosas. Está compuesto de dos elementos: oración mental y oración verbal. La oración mental es la meditación sobre los principales misterios o hechos de la vida, muerte y gloria de Jesucristo Nuestro Señor y su Santísima Madre. La oración verbal consiste en recitar decenas del Ave María mientras se medita sobre los misterios del Rosario.

Los Misterios


Juan Pablo II en la carta Apostólica Rosarium Virginis Mariae nos ha indicado cómo debemos rezar esta oración mariana y la importancia que tiene. Con ella añadió a los tres misterios (gozosos, dolorosos, y gloriosos) los misterios luminosos, misterios de luz. Los gozosos se rezan los lunes y sábados, los luminosos los jueves, los dolorosos los martes y viernes y los gloriosos los miércoles y el domingo.

Jugaba con nosotros

En alguna ocasión se veía a las niñas deslizarse cautelosamente, sobre la punta de los pies, procurando no hacer ruido y pegándose de espalda a las paredes, hasta la esquina de la calle. Allí, iban sacando la cabeza poco a poco, en ademán de querer sorprender a alguien que se escondía de ellas... De golpe, como si hubieran descubierto lo que buscaban a la vuelta de la esquina, lanzaban gritos de alegría y echaban a correr en su seguimiento... Era de verdad encantador contemplar este juego de las niñas: evidentemente allí había una Madre que disfrutaba entreteniéndose con sus pequeñas.

Primer Misterio Gozoso

La Encarnación del Hijo de Dios

«Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; el nombre de la virgen era María» (Lc 1,26-27).


Segundo Misterio Gozoso

La Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel

«En aquellos días María se puso en camino y fue aprisa a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando a voz en grito, dijo: "Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno"» (Lc 1, 39-42)


Tercer Misterio Gozoso

El Nacimiento del Hijo de Dios en el portal de Belén

«Sucedió que por aquellos días salió un edicto de César Augusto ordenando que se empadronase todo el mundo. Este primer empadronamiento tuvo lugar siendo Cirino gobernador de Siria. Iban todos a empadronarse, cada uno a su ciudad. Subió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por ser él de la casa y familia de David, para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta. Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento» (Lc 2,1-7).


Cuarto Misterio Gozoso

La Presentación de Jesús en el Templo

«Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarle, se le dio el nombre de Jesús, como lo había llamado el ángel antes de ser concebido en el seno. Cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones, conforme a lo que se dice en la Ley del Señor» (Lc 2, 21-24).


Quinto Misterio Gozoso

El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo

«Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua. Cuando tuvo doce años, subieron ellos como de costumbre a la fiesta y, al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres... Y sucedió que al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas» (Lc 2, 41-47)

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